La temporada de lluvias representa cada año una oportunidad para recuperar los niveles de almacenamiento de las presas que abastecen de agua a millones de personas, así como a los sectores agrícola, industrial y energético. Durante los primeros meses del periodo de lluvias de 2026, los escurrimientos registrados en distintas regiones del país ya muestran una recuperación gradual en los principales embalses.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al 17 de junio las 210 presas consideradas más importantes de México almacenan 56 mil 900 millones de metros cúbicos (Mm³), volumen que representa 48% de su Nivel de Aguas Máximo Ordinario (NAMO).
Si bien el almacenamiento aún se encuentra por debajo de la capacidad total de los embalses, el comportamiento resulta favorable considerando que la temporada de lluvias apenas comienza y, estadísticamente, se extiende hasta el 30 de noviembre.
Las lluvias comienzan a recuperar los embalses
Las precipitaciones registradas durante las primeras semanas de la temporada incrementaron el volumen almacenado en diversas cuencas del país.
En la región norte, las presas captaron alrededor de mil 400 millones de metros cúbicos, alcanzando un almacenamiento total de 12 mil 600 Mm³.
En la zona centro, el volumen almacenado también registra una recuperación cercana a mil 400 Mm³, mientras que las presas del sur concentran actualmente 16 mil 800 Mm³, reflejando el comportamiento favorable de las lluvias en esa región.
Para la Conagua, estos resultados representan una señal positiva al inicio del periodo de precipitaciones, ya que los mayores incrementos en el almacenamiento suelen registrarse durante los meses de verano y otoño.
Agua para el siguiente año hidrológico
Además de garantizar el suministro durante los próximos meses, el agua que continúe almacenándose permitirá enfrentar con mayor certidumbre el siguiente ciclo hidrológico.
La Conagua estima que, con las condiciones actuales, no se prevén complicaciones para abastecer los diferentes usos del agua durante lo que resta del año hidrológico 2026, mientras que el volumen captado durante esta temporada servirá para atender la demanda correspondiente al año hidrológico 2027.
La operación adecuada de las presas resulta estratégica para asegurar el suministro destinado al consumo humano, las actividades agrícolas, la industria y otros sectores productivos.
Monitoreo permanente durante la temporada de lluvias
Como parte de la gestión de la infraestructura hidráulica nacional, la Conagua mantiene un monitoreo permanente de las presas durante todo el año, particularmente en la temporada de lluvias.
Cuando las aportaciones incrementan significativamente los niveles de almacenamiento, se realizan desfogues controlados de manera coordinada con las autoridades de Protección Civil para preservar la seguridad estructural de las presas y reducir riesgos para las comunidades ubicadas aguas abajo.
El seguimiento permanente de los embalses permite tomar decisiones oportunas para equilibrar el almacenamiento, aprovechar el recurso hídrico y proteger a la población.
El comportamiento de las lluvias durante los próximos meses será determinante para continuar fortaleciendo la disponibilidad de agua en las principales presas del país y contribuir a la seguridad hídrica de México.





