Garantizar el acceso al agua potable para una población en crecimiento requiere infraestructura capaz de responder a las necesidades presentes y futuras. Con este objetivo, el Gobierno de México, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), avanza en la construcción de la presa El Tunal II, uno de los proyectos estratégicos del Programa Nacional Hídrico para fortalecer la seguridad hídrica del país.

La obra se desarrolla en el estado de Durango y aprovechará el agua del río Tunal para suministrar mil 500 litros por segundo de agua potable a más de 340 mil habitantes de la capital del estado, con una capacidad suficiente para garantizar el abasto durante los próximos 50 años.

Para ello se destina una inversión cercana a 4 mil millones de pesos, con la que se busca fortalecer el suministro de agua para uso doméstico, además de generar beneficios para las actividades productivas de la región.

Obra estratégica para la seguridad hídrica

El crecimiento urbano, la presión sobre los acuíferos y la variabilidad climática han incrementado la necesidad de desarrollar infraestructura que permita asegurar fuentes de abastecimiento confiables y sostenibles.

En este contexto, El Tunal II representa una de las obras prioritarias impulsadas por el Gobierno de México para atender las regiones que enfrentan mayores desafíos en materia de disponibilidad de agua.

Además del suministro para la ciudad de Durango, la presa contribuirá a atender las necesidades del sector agrícola y de la industria, fortaleciendo el desarrollo económico de la entidad.

Menor presión sobre los acuíferos

Uno de los principales beneficios del proyecto será disminuir la extracción de agua subterránea.

Al utilizar agua superficial proveniente del río Tunal, se reducirá la presión sobre los acuíferos que actualmente abastecen a la capital duranguense, favoreciendo su recuperación y un manejo más sostenible del recurso hídrico.

Asimismo, disponer de una fuente de agua con mejores condiciones de calidad contribuirá a reducir riesgos para la salud pública y mejorar la calidad de vida de la población.

Infraestructura para las futuras generaciones

La construcción de obras hidráulicas de gran escala continúa siendo un componente fundamental para fortalecer la seguridad hídrica de México.

Además de incrementar la disponibilidad de agua potable, este tipo de infraestructura permite mejorar la resiliencia frente a los efectos de las sequías, impulsar el desarrollo regional y brindar mayor certidumbre a las futuras generaciones.

Con el avance de El Tunal II, la Conagua busca fortalecer el derecho humano al agua mediante infraestructura que permita ofrecer servicios más seguros, suficientes y sostenibles en una de las regiones con mayores retos hídricos del país.