Garantizar el acceso al agua potable en las comunidades implica desarrollar soluciones que, además de asegurar el suministro, permitan reducir los costos de operación y proteger el medio ambiente. Bajo este enfoque, el Gobierno de México implementó un sistema de energía solar fotovoltaica para abastecer de agua a la comunidad indígena de autogobierno de Pomacuarán, en el municipio de Paracho, Michoacán.

La obra, desarrollada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), forma parte de las acciones impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para fortalecer el derecho humano al agua, atender a las comunidades con mayores necesidades y promover el uso de tecnologías sustentables en la infraestructura hidráulica.

El proyecto beneficia de manera directa a mil 779 habitantes, quienes ahora contarán con un suministro de agua potable más eficiente y confiable gracias a la incorporación de energía limpia para la operación del sistema de bombeo.

Energía limpia para operar la infraestructura hidráulica

Como parte de la intervención, la Conagua instaló un sistema integrado por 196 paneles solares fotovoltaicos.

Del total, 180 paneles suministran la energía necesaria para operar el pozo profundo encargado de la extracción de agua, mientras que los 16 restantes alimentan el sistema de rebombeo que permite conducir el recurso hasta los usuarios.

Con esta infraestructura, el sistema de agua potable podrá funcionar con una fuente de energía renovable, lo que reduce significativamente su dependencia de la electricidad convencional y fortaleciendo la continuidad del servicio.

La incorporación de tecnologías limpias representa una alternativa para mejorar la eficiencia operativa de los sistemas hidráulicos, especialmente en comunidades donde el costo de la energía eléctrica puede comprometer la sostenibilidad financiera de los servicios.

Reducción de costos para fortalecer la operación

Uno de los principales beneficios del proyecto será el ahorro en el consumo de energía eléctrica. De acuerdo con la Conagua, la comunidad disminuirá en 99.25 % el costo destinado al funcionamiento del sistema de agua potable.

En términos económicos, el pago por consumo eléctrico pasará de más de 40 mil pesos por periodo a únicamente 300 pesos.

Esta reducción permitirá que los recursos destinados anteriormente al pago de energía puedan orientarse al mantenimiento de la infraestructura, la mejora del servicio y otras necesidades relacionadas con la gestión del agua.

Además del impacto económico, el uso de energía solar disminuye la huella ambiental de la operación hidráulica al aprovechar una fuente renovable para el funcionamiento de los equipos de bombeo.

Inversión compartida para impulsar soluciones sustentables

La construcción del sistema requirió una inversión superior a 3.3 millones de pesos. Los recursos fueron aportados en partes iguales por la Comisión Nacional del Agua y el Gobierno de Michoacán

La colaboración institucional permitió desarrollar una solución que combina infraestructura hidráulica con generación de energía renovable, dos elementos que contribuyen a mejorar la eficiencia y sostenibilidad de los sistemas de abastecimiento.

El proyecto desarrollado en Pomacuarán muestra cómo la incorporación de tecnologías limpias puede fortalecer los servicios de agua potable, particularmente en localidades donde los costos de operación representan uno de los principales desafíos.

La utilización de energía solar no solo garantiza un suministro más estable, sino que también reduce considerablemente los gastos asociados al funcionamiento de la infraestructura hidráulica.

Con acciones como esta, el Gobierno de México impulsa soluciones que buscan ampliar el acceso al agua potable, fortalecer la operación de los sistemas hidráulicos y mejorar la calidad de vida de las comunidades, al tiempo que promueve el cuidado del medio ambiente mediante el aprovechamiento de energías renovables.