Un robot autónomo que utiliza inteligencia artificial, imanes y un líquido magnético biodegradable para retirar plásticos del agua sin afectar la vida marina obtuvo el Stockholm Junior Water Prize 2026, uno de los principales reconocimientos internacionales dirigidos a jóvenes que desarrollan soluciones innovadoras frente a los desafíos del agua.

El proyecto Ecoferroquatics, desarrollado por Moroti Adegboyega, estudiante de St. John’s, Newfoundland and Labrador, Canadá, fue seleccionado entre los ganadores nacionales de más de 40 países. El reconocimiento fue entregado por la princesa heredera Victoria de Suecia durante una ceremonia celebrada en el Ayuntamiento de Estocolmo, como parte de la World Water Week 2026.

El Stockholm Junior Water Prize reconoce desde 1997 proyectos de jóvenes que combinan investigación científica con posibilidades de aplicación ante problemas reales relacionados con el agua. Las competencias nacionales que conducen al premio internacional involucran a decenas de miles de estudiantes alrededor del mundo.

Inteligencia artificial para combatir los microplásticos

La propuesta ganadora aborda uno de los principales desafíos asociados con la contaminación de los ecosistemas acuáticos: la presencia de residuos plásticos y, particularmente, de partículas cada vez más pequeñas que resultan difíciles de retirar mediante métodos convencionales.

Ecoferroquatics consiste en una plataforma autónoma guiada por inteligencia artificial que utiliza un ferrofluido biodegradable, es decir, un líquido con propiedades magnéticas, en combinación con imanes para localizar y retirar plástico presente en el agua.

Durante las pruebas, el sistema mostró mejores resultados que un tamiz simple para capturar las partículas de menor tamaño, incluidas aquellas cercanas a la escala de los microplásticos que suelen atravesar los sistemas convencionales de filtración.

La innovación plantea así una alternativa frente a métodos como redes, filtros y sistemas de arrastre, los cuales pueden requerir una importante intervención manual y, en algunos casos, provocar afectaciones a organismos acuáticos.

La propuesta busca que la remoción de contaminantes sea más selectiva y que la limpieza del agua pueda realizarse sin comprometer la biodiversidad presente en los ecosistemas.

El desafío de los plásticos en el agua

Una vez que los residuos plásticos llegan a ríos, lagos y océanos, pueden fragmentarse progresivamente hasta formar partículas de dimensiones reducidas.

Estos materiales pueden ser ingeridos por diferentes especies y convertirse en vehículos para el transporte de sustancias nocivas a través de las cadenas alimentarias, por lo que su presencia representa un desafío tanto para la biodiversidad como para la salud pública.

La investigación desarrollada por Adegboyega explora la posibilidad de aprovechar tecnologías como la inteligencia artificial y los materiales magnéticos para responder a este problema desde una perspectiva distinta.

Además de retirar residuos visibles, el sistema busca capturar partículas que resultan más difíciles de separar mediante procesos físicos convencionales.

Jóvenes desarrollan soluciones para los retos del agua

La edición 2026 del Stockholm Junior Water Prize también reconoció otras propuestas vinculadas con la innovación hídrica.

El Diploma of Excellence fue otorgado a Laura Ivanka, de Hungría, por un proyecto que destacó por su enfoque práctico, el desarrollo y perfeccionamiento de prototipos y el trabajo para avanzar hacia su protección mediante una patente.

Por otra parte, Basmala Diab, de Egipto, obtuvo el People’s Choice Award con una investigación que convierte residuos agrícolas en materiales destinados al tratamiento de aguas residuales y la producción de energía.

Su propuesta utiliza paja de arroz y maíz para producir carbón activado y mejorar el desempeño de celdas de combustible microbianas, sistemas que aprovechan microorganismos presentes de manera natural para tratar aguas residuales y producir electricidad.

Las tres propuestas muestran diferentes caminos para enfrentar los desafíos relacionados con el agua: retirar contaminantes mediante inteligencia artificial y robótica, desarrollar nuevas soluciones mediante prototipos y aprovechar residuos agrícolas para mejorar el tratamiento de aguas residuales y recuperar energía.

En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos, el Stockholm Junior Water Prize pone en el centro la participación de nuevas generaciones en la búsqueda de soluciones científicas y tecnológicas.

La edición 2026 muestra también cómo herramientas emergentes como la inteligencia artificial pueden combinarse con conocimientos de química, ingeniería y ciencias ambientales para desarrollar alternativas que contribuyan a proteger la calidad del agua y los ecosistemas acuáticos.