Los avances en cobertura y las nuevas inversiones representan una oportunidad importante para el sector; el reto será acompañarlos con presupuesto, mantenimiento, eficiencia y fortalecimiento de los organismos operadores.

El Gobierno de México informó este 30 de septiembre avances relevantes en materia de cobertura de agua potable y en nuevas obras hidráulicas. El reto ahora es lograr que esa inversión se traduzca en servicios continuos, eficientes y sostenibles para la población.

Destacó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo esta mañana que entre 2020 y 2025 la proporción de viviendas con agua entubada pasó de 77.6% a 82.4%, lo que representa alrededor de 7 millones de personas adicionales con acceso a este servicio. También anunció inversiones superiores a 180 mil millones de pesos en obras de agua, drenaje, saneamiento y proyectos estratégicos.

Desde la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) reconocemos estos avances. Ampliar la cobertura es fundamental, pero construir infraestructura es solo una parte del desafío.

Cada nueva red, planta, pozo o sistema de bombeo necesita recursos para operar, recibir mantenimiento, consumir energía, sustituir equipos y atender fugas. Sin esa capacidad, una inversión importante puede perder efectividad con el paso del tiempo.

Por ello, el presupuesto 2027 merece una revisión integral. Aunque el Proyecto de Presupuesto de Egresos plantea un aumento nominal para la CONAGUA, algunos programas directamente vinculados con los servicios locales presentan reducciones.

Es el caso de PROAGUA, que pasaría de 2 mil 257.54 millones de pesos en 2026 a mil 771.66 millones en 2027, una disminución nominal de 21.52%. Para los organismos operadores, estos recursos son importantes para rehabilitar redes, mejorar la eficiencia, ampliar infraestructura y atender rezagos.

También es necesario dar certidumbre al PRODDER, una herramienta clave para que los prestadores de servicios recuperen recursos e inviertan en infraestructura y eficiencia. Los retrasos en su ejercicio terminan afectando proyectos y planeación local.

La verdadera seguridad hídrica no depende únicamente de cuánto se construye, sino de qué tan bien se opera, conserva y moderniza la infraestructura.

Desde ANEAS consideramos indispensable fortalecer a los organismos operadores, mejorar sus capacidades técnicas y financieras y asegurar mecanismos presupuestales que permitan planear a largo plazo.

El país necesita nuevas obras, pero también redes eficientes, plantas que funcionen, sistemas bien mantenidos y organismos capaces de prestar mejores servicios.

Invertir en agua también significa cuidar lo construido y fortalecer a quienes todos los días hacen posible que el servicio llegue a millones de hogares.

Consulta el comunicado del Gobierno de México sobre infraestructura hídrica:
En 5 años aumentó en 7 millones el número de mexicanos con agua entubada en su vivienda

Consulta nuestro análisis sobre el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2027:
Presupuesto 2027: ¿qué implica para el agua?