La Comisión Nacional del Agua (Conagua) avanza en la recuperación integral del río Atoyac, uno de los afluentes más afectados de México, como parte del compromiso presidencial 92 de Claudia Sheinbaum Pardo. Este compromiso forma parte de la estrategia nacional para sanear y restaurar los ríos Lerma-Santiago, Atoyac y Tula, considerados prioritarios por su deterioro ambiental y los riesgos sanitarios que representan para millones de habitantes.

El programa implementado por Conagua en Puebla y Tlaxcala contempla un enfoque integral que combina infraestructura de saneamiento, restauración ecológica, monitoreo continuo y participación comunitaria. Su objetivo es reducir la contaminación, mejorar la calidad del agua y recuperar las funciones ambientales y sociales del Atoyac.

Avances en saneamiento y restauración del río Atoyac

La estrategia incluye la construcción, reingeniería y rehabilitación de plantas de tratamiento de aguas residuales, la creación de humedales y sistemas locales de depuración, la instalación de colectores, la restauración de riberas mediante parques lineales, el monitoreo de la calidad del agua y la remediación de pasivos ambientales.

Estas acciones fortalecen la infraestructura hídrica y generan beneficios en salud pública, entornos urbanos y productividad agrícola.

Entre los avances más relevantes destacan diez acciones en ejecución. Una de ellas es la delimitación de zonas federales del río Atoyac, proceso que incorpora inventariado de arbolado, análisis de suelo y selección de especies forestales adecuadas. Esta delimitación permitirá ordenar los usos del suelo y proteger de manera efectiva la zona federal.

Limpieza, reforestación y participación social

La colaboración entre Conagua, el sector privado y organizaciones sociales ha permitido realizar jornadas de limpieza en 70 municipios de Puebla y Tlaxcala. Asimismo, se desarrollaron campañas de reforestación en Tlahuapan, San Matías Tlalancaleca, San Salvador El Verde y San Felipe Teotlancingo, con el fin de restaurar la cobertura vegetal y mejorar los servicios ecosistémicos de la cuenca.

Infraestructura clave para reducir la contaminación

El proyecto registra avances en la elaboración de estudios y en la construcción de las nuevas plantas de tratamiento de Tlaxco, Tecomalucan y Acopinalco, en Tlaxcala, así como en Juárez Coronaco, en Puebla. Estas instalaciones permitirán tratar un mayor volumen de aguas residuales y disminuir la carga contaminante que llega al río.

También se avanza en obras complementarias como los colectores Tecomalucan y Acopinalco, en Tlaxcala, y los de Tlahuapan y San Matías Tlalancaleca, en Puebla. Estas infraestructuras canalizarán adecuadamente las descargas municipales hacia sistemas formales de tratamiento.

Un componente clave es el fortalecimiento del monitoreo ambiental. Por ello, se construye el Centro de Monitoreo en la Planta de Tratamiento Tlaxcala Federico Silva, que permitirá medir parámetros de calidad del agua y apoyar la toma de decisiones basada en evidencia técnica.

Innovación con humedales y reúso de agua tratada

En Tlaxco se construye un humedal y parque integrado en la planta de tratamiento. Este sistema demostrativo utilizará especies como tule y carrizo para mejorar la calidad del agua, al mismo tiempo que ofrecerá un espacio público para recreación comunitaria.

Paralelamente, se edifica la línea morada de 10 kilómetros que transportará agua tratada desde la planta Tlaxco hacia parcelas agrícolas. Este proyecto impulsará el reúso productivo del agua, reducirá cargas sobre fuentes naturales y aumentará la competitividad de productores locales.

Compromiso por la recuperación de cuencas históricamente relegadas

Estas acciones fortalecen la infraestructura de saneamiento, reducen riesgos sanitarios y generan espacios dignos y seguros para la población. La recuperación del río Atoyac representa un paso decisivo para mejorar la calidad del ambiente y el bienestar de las comunidades en Puebla y Tlaxcala.

Conagua reiteró su compromiso, en el marco del Acuerdo Nacional por el Agua, de trabajar de manera coordinada con los sectores público, privado y social para restaurar ríos que durante décadas enfrentaron rezago en saneamiento y protección ambiental.